ECCE HOMO

Cómo se llega a ser lo que se es.

Friedrich Nietzsche.
1888.



Leipzig 1908.
Editorial Insel
(Primera edición)


Lima.
Gustavo A. Laime Mitma.
(Traducción en proceso)

2.

3.

4.

Contenido

Por qué soy yo tan sabio.

 

<264>

Por qué soy yo tan inteligente.

<278>

Por qué escribo tan buenos libros.

<298>

El nacimiento de la tragedia.

<309>

Las intempestivas.

<316>

Humano, demasiado humano.

<322>

Aurora.

<329>

La gaya scienza.

<333>

Así habló Zaratustra.

<335>

Más allá del bien y del mal.

<350>

Genealogía de la moral.

<352>

Crepúsculo de los ídolos.

<354>

El caso Wagner.

<357>

Por qué soy yo un destino.

<365>

Declaración de guerra.

<omitió>

Habla el martillo

<omitió>

*

*                 *


En este día perfecto, en que todo madura y no sólo la uva se vuelve parda, acaba de caer sobre mi vida un rayo de sol: miré hacia atrás, hacia adelante, nunca vi tantas y tan buenas cosas de una sola vez. No en vano he dado hoy entierro a mi cuadragésimo cuarto año, me era lícito darle un entierro, — lo que en él era vida, está salvado, es inmortal. La Transvaloración de todos los Valores, los Ditirambos Dionisíacos y, como recreación, el Crepúsculo de los Ídolos — Todos, regalos de este año, ¡hasta de su úlitmo trimestre! ¿Cómo no había yo de estar agradecido a mi vida entera? Y así me cuento mi vida a mí mismo.


*                 *

*

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10.

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4.

2.

3.

Humano, demasiado humano.

Con dos continuaciones.


1.

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3.

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5.

Humano, demasiado humano, ese monumento de una rigurosa autocrianza con el que, de golpe, puse fin a toda »patraña superior«, a todo »idealismo«, a todo »sentimiento bello« y otros elementos femeninos que se habían infiltrado en mí, fue redactado en sus partes principales en Sorrento. Llegó a concluirse, a tener forma definitiva en un invierno en Basilea, en condiciones muchísimo más desfavorables que las de Sorrento. En el fondo quien tiene sobre su conciencia este libro es el señor Peter Gast, entonces estudiante de la Universidad de Basilea y muy ligado a mí. Yo dictaba, con la cabeza adolorida y vendada, él transcribía, él corregía también, — él fue, en el fondo, el verdadero escritor, mientras que yo meramente el autor. Cuando el libro por fin acabado me llegó a las manos — para profundo asombro de un enfermo grave — envié, entre otros, dos ejemplares también a Bayreuth. Por un milagro de sentido en el azar, llegó a mí al mismo tiempo un bonito ejemplar del texto del Parsifal, con una dedicatoria de Wagner para mí, »para su preciado amigo Friedrich Nietzsche, Richard Wagner, consejero eclesiástico« — Este cruce de los dos libros — fue para mí como si oyese en ello un ruido ominoso. ¿No sonaba como si se cruzasen espadas?… En todo caso, ambos lo sentimos así: pues ambos callamos. — Por este tiempo aparecieron los primeros Bayreuther Blätter: yo comprendí para qué cosa había llegado el tiempo. — ¡Increíble! Wagner se había vuelto piadoso…

6.

Aurora.

Pensamientos sobre la moral como prejuicio.


1.

2.

Ciencia alegre.

(»la gaya scienza«)


1.

Así habló Zaratustra.

Un libro para todos y para nadie.


1.

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5.

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8.

Más allá del bien y del mal.

Preludio
de una filosofía del futuro.


1.

2.

Genealogía de la moral.

Un escrito polémico.


1.

Crepúsculo de los ídolos.

Cómo se filosofa con el martillo.


1.

2.

3.

El caso Wagner.

Un problema para músicos.


1.

2.

3.

4.

Por qué soy yo un destino.

1.

Mi suerte quiere que yo tenga que ser el primer hombre decente, que yo me sepa en oposición a la mendacidad de milenios. Yo soy el primero en haber descubierto la verdad, debido a que he sido el primero en sentir — en oler — la mentira como mentira.… Mi genio está en mi nariz… Yo contradigo como nunca se ha contradicho y soy, a pesar de ello, lo opuesto a un espíritu que dice no. Yo soy un alegre mensajero, como nunca lo ha habido, conozco tareas de una altura tal que hasta ahora faltaba el concepto para llegar a ellas; sólo a partir de mí hay de nuevo esperanzas. Con todo esto, yo soy también, necesariamente, el hombre de la fatalidad. Pues cuando la verdad entre en lucha con la mentira de milenios tendremos conmociones, una convulsión de terremotos, un desplazamiento de montañas y valles como nunca algo igual se hubo soñado. El concepto de política quedará entonces disuelto por entero en una guerra de los espíritus, todas las formaciones de poder de la vieja sociedad habrán saltado por el aire; todas ellas se apoyan en la mentira: habrá guerras como jamás las ha habido en la tierra. Sólo a partir de mí existe en la tierra la gran política. —

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