Blog de Gustavo Laime

Aquí encontrarás mis reflexiones sobre los textos de Nietzsche y su persona.

Al dios desconocido: ¿el poema más enigmático de Nietzsche?

Altar a un dios desconocido Antiquarium del Palatino (Roma), el altar a un dios desconocido.

Se trata del primer poema de Nietzsche como tal, aunque sin título y con un final formalmente abierto (sin puntuación alguna), fechado al final de su época en la elitista Escuela de Pforta (1864) justo antes de su paso a la Universidad de Bonn (a los 20 años de edad), y para el cual hubo diferentes interpretaciones, que a continuación mostraré dejando luego una conclusión final:

Facsímil completo del poema. BAW 2, 320/321
1) Como recaída en la fe de su padre, de su familia:

Donde la referencia al "dios desconocido" correspondería al Dios cristiano "hallado" por Pablo en el Aerópago de Átenas, en una especie de eufemismo sutil, máxime cuando en el manuscrito Nietzsche escribe en un inicio "a la PALABRA desconocida", término vinculado a la religión antedicha y desarrollado en el Evangelio de San Juan, y reemplazado por "Gott" (Dios/dios) sin "tacharlo" (como ocurre en otra ocasión), al parecer por un motivo meramente estético, rítmico, sin que se contraponga al concepto cristiano de "Palabra" (conservar "Worte", palabra, habría hecho sonar desagradable dada la reiteración del término en la misma línea).

2) Como texto clásico o griegamente pagano:

En referencia al mismo tipo de inscripción que encontró Pablo en un altar de Atenas, "Al dios desconocido": según las crónicas de Diógenes Laercio, en el mundo griego, cada lugar, aunque no tuviese un dios definido o conocido que estuviera asociado a él, debía ser jurisdicción de alguno, debiendo darse los servicios sacrificiales correspondientes en altares para el "dios desconocido" (Νή τόν Άγνωστον). En este sentido, y aunque aparentemente de un modo un tanto forzado se supere la noción original de "Palabra" con el supuesto de que Nietzsche lo interpretara por su "valor" filosófico en un sentido general (como tenía acostumbrado hacer en Así habló Zaratustra), "Dios desconocido", ya con su forma más pagana que la anterior, abriría las posibilidades de identificación con las deidades griegas, o en todo caso, paganas, tales como Apolo, Zeus, Dioniso u Odín, lo que finalmente ocurrió, y de un modo especial con el caso de Dioniso, al que en 2 ocasiones se refirió de forma explícita como el susodicho "Dios desconocido": i) en el poema ditirámbico Lamentación de Ariadna, y ii) en el nuevo prólogo a la reedición de El Nacimiento de la Tragedia con el que buscaba aclarar el vínculo de tal libro con Richard Wagner.

Así, los "lazos y luchas" que no permiten el servicio a tal "dios desconocido" en el marco del segundo párrafo de este poema, serían los impuestos por la tara familiar o cultural de la religión cristiana, que concuerda con su ambivalencia bien representada en su cambio de enfoque hacia el estudio de la filología cuando ya había escogido en un semestre anterior, en la Universidad de Bonn, lo que habría honrado a su familia, y sobre todo a su padre fallecido: la teología.

3) Como visión interior por la cual se da nacimiento a una religión o a un dios.

En sintonía con la segunda interpretación, la curiosidad y el gusto por las historias paganas (nórdicas, griegas y latinas) en su paso por la Escuela de Pforta (14 - 20 años), pudieron haberlo llevado a un escepticismo nihilista en el que pudo haber extrañado ese fervor de la fe, de la devoción, entrega que impregnaba antaño su ser, momento espiritual en el que pudo haber escrito este poema como representación de una vaga intuición religiosa expresada en la forma de un consciente esfuerzo por des-cubrir, dentro de su nueva aventura académicamente pagana, a su nuevo dios, a su nuevo sentido, una nueva meta por la que depositar fervientemente una nueva fe (quiero conocerte, inclusive servirte), posteriormente encontrada bajo el símbolo religioso de Dioniso.

Para esta interpretación, habría que tomar en cuenta un comentario retrospectivo de un fragmento póstumo de 1879.

«Como ateo, en Pforta nunca he dado la bendición de la mesa, [...]» (eKGWB/NF-1879,42[68])

CONCLUSIÓN:

Si junto al contexto biográfico hasta ahora expuesto, consideramos también la carta que Nietzsche envía a su madre el 26 de oct. de 1886, donde, refiriéndose al viejo profesor Niese, le pide quitar todo tipo de valor a la "poesía religiosa" de su época en la escuela secundaria alegando que la hacía para complacer a dicho profesor, el carácter "religiosamente pagano" del poema estaría casi totalmente demostrado, y la forma ambigua, bisémica, y toda falta de claridad respecto del propio paganismo, sería entonces sólo una cuestión de delicadeza, reservando para sí el "verdadero sentido".

No obstante, como se trata de una interpretación que tuvo que sustentarse en la biografía de su autor, es decir, en una fuente exterior, quedaría una pequeña posibilidad de que tanto la forma y el fondo de este poema hayan sido pensados cristianamente para congraciarse con cualquiera que haya sido el destinatario, aunque sin que esto contradiga, claro está, el paganismo interior de Nietzsche, por lo menos el de los últimos años de aquella época estudiantil en Pforta.

Referencias:

- http://www.f-nietzsche.de/werke.htm
- https://goo.gl/yWJ7ps (Voz prestada para la videoproducción)​

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Nietzsche no niega la existencia de Dios. En su aforismo el insensato dice que Dios ha muerto y todos lo hemos matado. No dice: Dios no existe. En carta a Paul Ree escribe: "Si no encuentro la piedra filosofal para convertir esta mierda en oro estoy perdido". Me parece que quiere creer y no puede. "Todo lo que una vez amaste te rechazará o morirá", dice. C.G. Jung contesta: "Cuando el amor es la norma, no hay voluntad de poder, y donde el poder se impone, el amor falta". Es difícil vivir en el nihilismo. El nihilista coherente se debe suicidar. Camello, león, niño. Grita: déjenme ser. ¿Será porque vivió rodeado de mujeres sobre protectoras a la muerte de su padre?

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Claudio
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¡Hola, ese tema ya hemos respondido en el Grupo (de discusión) de Nietzsche Studio en Facebook! Pronto tendremos el foro (Nietzsche Forum) plenamente habilitado para dejar constancia de todos los avances en estas discusiones y evitar las...

¡Hola, ese tema ya hemos respondido en el Grupo (de discusión) de Nietzsche Studio en Facebook! Pronto tendremos el foro (Nietzsche Forum) plenamente habilitado para dejar constancia de todos los avances en estas discusiones y evitar las repeticiones de los mismos temas (a menos que haya algo nuevo que agregar y así reabrir un tema).

Respecto al tema que plantea, hemos llegado a esta información, o al menos, en lo que a mí respecta:

1) Nietzsche no se esfuerza en hablar sobre la "no existencia de Dios" por ser un ejercicio fútil, dado que se trata de un problema meramente lógico, argumentativo (que el rebaño, en los términos nietzscheanos, ni siquiera prefiere pensar por un asunto que va más allá de ello y que Nietzsche vincula con la "necesidad", unas veces más psicológica y otras más fisiológica, con una cierta constitución en el carácter que no les permite aguantar lo que implica determinadas proposiciones morales o lógicas): el problema del creacionismo (que ya otros filósofos antes de Nietzsche trataron profusamente). Al respecto Nietzsche sólo argumenta que se da debido a una falta de entendimiento de la "mecánica" de las cosas (este es uno de los argumentos principales contra el creacionismo), de acción y reacción, una cosa no puede estar sin la otra (dios como idea creacionista, no podría separarse entonces de lo creado, ambos forman parte de una creación, por lo tanto, no habría creador, solo "lo creado", la creación sola, siendo así dios, como un mero concepto del hombre, inherentemente al hombre, pero sólo "como concepto", como "pensamiento", independientemente de su contenido o de lo que se crea respecto a la creación).

2) Por ello es que Nietzsche prefiere tratar a Dios en su "existencia como concepto", porque como tal, como parte de las creencias del hombre, ha tenido una influencia real. Dios como parte de un sistema de creencias, de pensamientos, EXISTE sin duda alguna: entonces no hay error al querer usar la metáfora de que Dios ha muerto, pues esto sería su modo de decir que para él ya no tiene la vigencia de antes, en una época en que la ilustración, y la ciencia ya estaban representando por sí mismos una objeción contra la idea creacionista y religiosa de Dios. El hombre mismo, por su avance científico y en la razón, ha matado a Dios, le ha hecho perder vigencia real.

3) Y es a partir de este entendimiento que podemos contextualizar mejor el relato del "necio". Nietzsche observa un ateísmo creciente, un nihilismo, a raíz de esos avances en la ilustración, en la ciencia. Y ateísmo significa vivir "sin idea de un orden divino, sin dios", de ahí que en su época el anarquismo ganaba terreno lo que para Nietzsche representó un mero "enfocarse en los propios placeres mundanos", una condescendencia excesiva para con los propios impulsos, cualquier impulso. Por eso Nietzsche, si bien, como lo mostré en este artículo, se consideraba ateo desde su época en la Escuela de Pforta (Nietzsche usa literalmente Atheist), más tarde no daría lugar a dudas en su opinión sobre el ateísmo de muchos, que calificaba como un caos y una falta de control sobre sí mismo, que redundaría en las democracias más igualitarias y transigentes, haciendo así una crítica de los ateos-anarquistas, luego comunistas (desde entonces vivieron en medio de breves placeres y apenas se trazaron metas de más un día, afirmaba en el Zaratustra), y esta es probablemente la razón por la cual más adelante, como en el Zaratustra mismo, prefiere no usar Atheist, sino Gottlose, y Atheist sólo lo usa cuando quiere enfatizar su sin-diosidad, Gottlosigkeit, como en su última obra autobiográfica Ecce Homo (El ateísmo yo no lo conozco en absoluto como un resultado, aun menos como un acontecimiento: en mí se da por sentado, instintivamente), pero como todo esto es un pensamiento ulterior a su época en la Escuela de Pforta, es más probable que ese poema, siendo ya ateo (ateo a la antigua, como mera reacción rebelde contra la imposición judeocristiana, como él dice) sólo sea una "delicadeza", si lo interpretamos por su forma, o un congraciarse con su destinatario, si es que interpretamos que el contenido también es cristiano.

Por cierto, y gracias al reciente libro que dimos a conocer a través de este medio, Nietzsche y el aristocratismo de Teognis, su disertación sobre tal aristócrata megarense en su despedida de la Escuela de Pforta, es probable que incluso el ateísmo que él mencionaba en dicho fragmento póstumo fuera ya un ateísmo distinto al de los "anarquistas en el carácter", es decir, ya envisionando una manera de regresar a las antiguas disciplinas del espíritu mediante los símbolos religiosos más cercanos a lo "sano de la naturaleza": para Nietzsche casi todos los conceptos religiosos antes del Cristianismo, los dioses pre-cristianos. Así pues, Nietzsche se considera ateo, un nihilista, pero su filosofía exhorta a no quedarse ahí, a ser uno mismo un dios, y eso implica, para Nietzsche, dominar también el propio rebaño, vulgo y bajeza interiores.

Finalmente, respecto a la contestación de Jung: para Nietzsche el "amor", incluso el más banal y dulzón, es simplemente otra manera en que se expresa el poder, y puede darse el caso de que por cierta cantidad de afecto o posesiones tenidas o acumuladas, se quiera uno "liberar de ello" repartiendo amor, propiedades a los demás, es decir, para sentir cierta liberación, liberar cierta tensión, otro movimiento, pulsión egoísta de nuestra psique: de ahí que concluya que no hay nada realmente altruista, pues incluso el sufrir por los demás se hace en nombre de alguna "ideología personal", una interpretación propia, un perspectivismo propio de lo "correcto" (y hay quienes realmente sienten placer con el dolor, para ser más extremos). Como puedes ver, Nietzsche tiene una apreciación más profunda, psicosomática de tales impulsos popularmente llamados como "sublimes o espirituales", haciéndolos regresar a la tierra: "Conducid de regreso a la tierra, así como yo, a la virtud que se perdió volando - sí, de regreso al cuerpo y a la vida: ¡para que dé a la tierra su sentido, un sentido humano!", exhorta en el último capítulo de la 1.° parte del Así habló Zaratustra.

Nietzsche es más claro sobre su concepción del amor, o los distintos tipos de amor en el punto § 14 de La Ciencia Alegre, que lleva de título "Todo lo que se llama amor". Por lo pronto sólo puedo decir que tal afirmación de Jung es la típica que se sostiene en la psicología cristiana del amor. amor como renuncia a uno mismo, el ceder el poder, que Nietzsche interpreta como un modo subrepticio de una necesidad o necesidades egoístas, personales más profundas en las que podríamos ahondar en otra ocasión.

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¡Un excelente trabajo!